sábado, 23 de mayo de 2020

La Rusia de Lenin. Primera toma de contacto y primeros carteles.


Tras el triunfo de la Revolución de Octubre Lenin se va a encargar de dar forma a su proclamada dictadura del ploretariado “marximizando” el Estado. En enero de 1918 disuelve la asamblea constituyente y la va a sustituir por los Soviets, en los que recae todo el poder.
En julio de 1918 se redacta la primera constitución  aprobada por el Congreso de los Soviets y junto con el Consejo de los Comisarios del pueblo concentraría todo el poder politico. El país pasó a llamarse República Socialista Federativ Soviética. El estadillo de la Guerra hizo que esta constitución quedara sin entrar en vigor oficalmente.
En esta Constitución se instauraban las alianzas políticas de los obreros con los campesinos y la igualdad de derechos entre ambos. La burguesía quedaba al margen de estos derechos. El derecho a voto iba dirigido únicamente a los trabajadores y campesinos, mayores de 18, tanto hombres como mujeres, quedando excluidos aquellos que tuviesen trabajadores o su cargo o tuviesen ingresos de una empresa.

Con la creación de estas nuevas instituciones y durante la Guerra el Partido Comunista fa a ir adquiriendo forma y poder. En 1919, en el VIII congreso del Partido se forma el Politburó o comité ejecutivo y el Secretariado General. Durante la Guerra Civil Rusa acabó por consolidar todo su poder y derrocar cualquier tipo de oposición. El control de la economía y la política recaía en manos de lo que se conocía como “Comunismo de Guerra”. Uno de los principals problemas a los que hizo frente el Comunismo de Guerra fue el desabastecimiento en las ciudades. Si ya de por sí los ciudadanos pasaban hambre, con el aumento demográfico en las ciudades al crecer la industrialización, la necesidad de hacer llegar alimentos a los trabajadores para continuar un favorable proceso productive era crucial. Los medios de transporte eran muy limitados, en 1917 se construyeron muy pocos kilómetros de vias ferroviarias y vagones en comparación con el año anterior, y con la Guerra el uso de barcos estaba muy limitado, por lo que hacer llegar material y alimentos a las ciudades se hacía complicado. Hay que tener en cuenta que gran parte del grano que se cosechaba era vendido a soldados, y tan solo el 40% se destinaba a los trabajadores. Fue necesario que se tomaran medidas, y comenzó una necesaria requisa del grano.

Se llamaba a la colaboración y a la cooperación. Ya no solo a la causa comunista y a la acción bolchevique en el gobierno, si no a las medidas de abastecimiento y al esfuerzo en el trabajo. Era imprescindible concienciar a los ciudadanos. El mundo que conocían había cambiado mucho y las bases sobre las que se asentaba no eran las mismas. Se hacia necesario imponer una serie de normas o ideales que calaran hondo y promovieran cierta moral. Los carteles propaganda fueron una medida crucial. Claros, precisos, con imágenes potentes, colores fuertes e ilustraciones reconocibles por todos. Los mensajes eran directos y claros. Había que formar una ciudadanía común, una conciencia común, y los carteles cumplían este cometido.

Posiblemente uno de los primeros carteles que se hicieron, fue este que veis a continuación. Pide la colaboración de las mujeres campesinas. “¡Mujeres, unirse a la cooperación!”. También ellas, un rasgo imprescindible, no cabía ahora las distinciones de sexo, todos eran trabajadores, todos eran necesarios. Ellas, siempre ignoradas, ahora eran una fuerza más, y posiblemente, eran las menos conscientes de ello, al no estar acostumbradas a que se les prestara atención. Muchos de estos primeros carteles iban destinados a despertar tu lucha.

                                Colección del International Institut of Social History. Navinskii 1917

En el campo colaboran con su cosecha, y en las ciudades, se les pide que tomen las armas. Una vez más, las mujeres deben tomar conciencia. Campesinas y trabajadoras, todas por un bien común. La lucha seguía, y en 1917, el poder todavía no estaba asentado y constituido, sobre todo por el hecho de que los primeros planes de la Constitución de 1918 no pudieron llegar a tomar forma. La Primera Guerra Mundial seguía en marcha, y un proletariado armado, era un proletariado poderoso. En este cartel de aquí abajo, fechado también en 1917 dice: "¡Mujeres trabajadoras, tomad vuestras armas!"



                                     Colección de Svetlana y Eric Silverman. 1917


Otra muestra de la necesidad concienciar a los trabajadores y campesinos a trabajar y tomar las armas en medio de la tensa situación que se vivía durante la Guerra civil entre bolcheviques y restauracionistas es esta. Se puede leer: “El trabajo es esencial. El rifle está cerca”


                                                              Obra de V.Lebedev 1918



FUENTE: Milosevich, M. (2017). Breve historia de la Revolución rusa. Galaxia Gutenberg.

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